¿Cuántas veces has escuchado, «¡Debes meditar!» “¡Has de concentrarte!”, “Pon foco” o “Céntrate”?

Pero ¿cómo lo podemos hacer si nos cuesta callar la mente, si nos cuesta sentarnos y no pensar en nada?

¿Y por qué cuesta tanto? ¿Cuáles son las razones que hacen a que tu mente vaya a mil y no hay forma de parar la maquina?

Este artículo te brindará algunas respuestas y herramientas para aumentar el dominio sobre tu mente, tu estado emocional y la paz mental.

 

Personalmente soy muy activo a nivel mental, rápido, a veces acelerado, me saltan los pensamientos de un tema a otro, de una responsabilidad o tarea a la otra y si no tengo la sensación de avanzar con mis prioridades, me estreso.

Y luego mi cuerpo me pasa factura, está tenso y contracturado. Y en vez de alcanzar los logros, mi tensión se puede traducir en irritabilidad, molestia, frustración o estancamiento alejándome de la creatividad que sé que se esconde en alguna parte de mi ser.

¿Cómo salir del estrés, equilibrarme y empezar a mejorar la concentración, el foco y la efectividad?

Buscamos y necesitamos la paz, la quietud, cierta tranquilidad y dicha, pero nos cuesta cuando la mente está agitada. ¿Pero por qué se agita tanto? ¿Por qué no puedes dejar de pensar y callar la mente? Este es todo un tema aparte que se merece un artículo entero. (Da clic aquí para verlo).

Antes de explicártelo, quiero llevarte por un ejercicio práctico que te puede traer alivio, mejora y relax instantáneo:

  1. Verifica tu estado interno.
    1. ¿Cuán profunda es tu respiración? (si es corta o superficial, te estresas. Si es profunda, te relajas)
    2. ¿Cómo circula la energía en tu cuerpo? ¿Hay alguna parte del cuerpo que requiere alguna atención especial? ¿Qué necesita, qué te pide tu cuerpo?

El hecho de quitar el foco, la atención de la mente al cuerpo, ya permite el “darse cuenta” y representa el punto de inicio para hacer los ajustes necesarios. El problema es cuando seguimos en la rueda de ratón sin frenar, sin pausar, sin observar a la mente, a la emoción, al cuerpo o al Alma. No puede haber una mente calmada en un cuerpo estresado, ni un cuerpo sano y radiante con una mente muy acelerada y ofuscada.

La pregunta sobre la respiración te hace notar como fluye el aire dentro de ti, cómo entra y cómo sale. En este momento saliste de la mente. Te has hecho presente.

“Todo avance en tu capacidad de concéntrate y meditar necesita de tu progreso en el dominio de tu atención, tu foco, tu estado interior.”

 

Necesitamos salir del ciclo del estrés y de la desconexión y entrar en el ciclo de la creatividad. Se podría mostrar en un gráfico de la siguiente manera:

Para realizar este cambio y la mejora anhelada necesitarás cumplir con algunos requisitos:

  • Velocidad del pensamiento reducida, calma mental, estado de onda cerebral alpha.
  • Disponibilidad energética mediante la conexión corporal, el relax, un buen enraizamiento, un buen registro corporal.
  • Observación de las propias emociones y pensamientos, siendo testigo.
  • Entrega, Fluidez emocional, Presencia y atención.
  • Hemisferios cerebrales equilibrados, uso de las energías ying y yang, femeninas y masculinas, receptivas y creadoras, inspiradoras y efectivas.
  • Foco de luz láser – claridad en el resultado óptimo que quieres obtener – sin distraerte.
  • Desapego y entrega.

¿Qué puedes hacer concretamente para alcanzar dicho dominio, alcanzar estos requisitos y mejorar la concentración?

Lo más importante son tus ganas de cambiar, tu predisposición y tu compromiso. Por tanto, antes de sugerirte tips o técnicas puntuales, necesitamos calentar los motores, preparar el campo, despertar un verdadero interés. Lo conseguimos aclarando cuán importante es una mejora de la concentración, del foco, del dominio emocional para ti.

  1. ¿Por qué es imprescindible que lo aprendas?
  2. ¿Cuáles serían las consecuencias de no mejorar, de seguir igual como antes?

Tomate unos momentos para reflexionar acerca de las respuestas. Todo lo que puedo llegar a contarte es simplemente información y sin tu involucración no puede haber ninguna transformación, ningún valor palpable para ti. Entonces detente y contéstate estas dos preguntas.

Ahora sí. ¿Qué puedes hacer?

1.   Valora y aprecia la atención y conciencia plena

Tu creas tu realidad consciente e inconscientemente mediante tus pensamientos, tu foco, tu atención, tus creencias y emanaciones vibratorias, energéticas y emocionales. Por dónde va tu atención, fluye tu energía. Aquello que recibe tu energía crece. No obtienes aquello que quieres de la vida porque prestas atención a las cosas que no quieres ver crecer. Tú eliges.

2.   Entrena y mejora tu capacidad de la atención y conciencia plena

La atención es una habilidad que se puede y se necesita practicar.

  • Hazte presente en el aquí ahora, conéctate en el día a día. Presta atención a tus sentidos físicos, las sensaciones al lavarte las manos, tocar las teclas del ordenador, el sabor del café, el contacto de las plantas de los pies con el suelo. Si te resuena este tipo de prácticas, coge algún libro del Maestro Eckhart Tolle y práctica sus sugerencias para hacer surgir tu poder del Ahora. (Puedes descargar sus libros en PDF aquí)
  • Nota las pequeñas cosas, desarrolla la curiosidad por los detalles, los pequeños placeres, la maravilla de la sencillez, los gestos sutiles, los colores… Pon foco en lo divertido, especial, bello, practicando el aprecio y la gratitud y nota como te hace sentir.

3.   Elige tu estado emocional

Decide captar tu estado emocional. Cuando logras observarlo, puedes modificarlo. Las emociones afectan tu capacidad de concentrarte profundamente. ¿Cómo lo puedes hacer?

  1. Muévete. Levántate de la silla y camina. Si puedes, sacúdete, salta. Si solo te sacudes y saltas durante 1 minuto y 30 segundos, todo tu circuito energético se reactiva, la sangre y energía vuelve a circular, cuidas de tu vehículo, del cuerpo.
  2. Céntrate en tu corazón o tu respiración durante un mínimo de 1 minuto y relaja el cuerpo. Disfruta.
  3. Explora cómo puedes hacer funcionar las emociones a tu favor y hacer buen uso del cuerpo más que del control mental.

4.   No luches en contra de tu mente

El hígado, los riñones y el corazón hacen su trabajo sin parar. A ellos no les pides que se queden quietos. Tu mente, ¿no está para pensar? ¿La quieres apagar del todo? Para parar totalmente a la mente, tendrías que parar los otros órganos antes. Esto significaría la muerte.

¿O solo quieres apagar los pensamientos negativos? ¿Si solo produjera cosas agradables, placenteras, amorosas, seguirías con el mismo deseo? Probablemente no, es lo desagradable que quieres parar.

Entonces no se trata de apagarla, sino de aprender a comprenderla, dirigirla, direccionarla, alinearla con la mejor versión de ti.

Por consiguiente, un enorme paso para un mayor grado de quietud mental es dejar de atacarla, criticarla, conspirar en contra de ella. No vayas en contra de tu propia inteligencia.

Le evolución necesitaba millones de años para otorgarle a tu mente la capacidad que hoy tiene. Úsala conscientemente.

5.   Aprende a meditar

Prueba durante cuánto tiempo puedes mantener la atención en tu respiración o tu corazón sin que entre un pensamiento ajeno a esta práctica. Solo observa el acto de respirar. Escucha el sonido del aire entrando y saliendo. Descubre tu pulso. Registra su ritmo y su desaceleración. Observa cómo se va toda la tensión. Explora los innumerables beneficios de simplemente estar cuidándote de esta manera.

Aquí te propongo una pequeña meditación guiada para alcanzar la anhelada paz mental:

6.   Suelta la sobreexigencia y autocritica

¿Podrías soltar la sobreexigencia y dejar de esperar de ti que deberías dominar este asunto de la mente, la meditación, la concentración o la paz mental perfectamente de modo inmediato?

  • ¿Realmente soltarías esa exigencia? ¿Cuándo?
  • Respira hondo, nota como te hace sentir soltar eso y reconoce tus ganas de mejorar, agradeciéndote con cariño.
  • ¿Podrías también soltar toda resistencia, toda lucha, todo sobresfuerzo, todo apego, toda dependencia y todo perfeccionismo? Entrega todo aquello que ya no quieres en ti, en tu vida o tu mente. Suéltalo como si fuese lo más fácil del mundo mediante la exhalación.
  • Vuelve a respirar profundamente.

7.   Da pasos firmes hacia la mejora

Elige alguna práctica sencilla de meditación que genera espacios en tu mente, quédate con ella, no cambies cada rato y práctica con regularidad. Comprometiéndote únicamente con aquello que puedes y quieres cumplir.

  • Meditación sentada enfocada en la respiración, el corazón, el amor, la compasión o un mantra.
  • Meditación en movimiento, danzando o caminando con plena conciencia corporal.
  • Fomenta tu equilibrio, armonía y bienestar, estando en la naturaleza, haciendo deporte, cuidándote, planteándote objetivos en tu desarrollo de la salud, la gestión emocional y la práctica espiritual. Y haciendo un sencillo y regular seguimiento de tus progresos.
  • Explora la creatividad de tu Ser, conectándote con tu Alma, tu Ser Superior, tu mente divina, aprendiendo a acceder a los Registros Akáshicos.
  • Una excelente meditación para soltar la mente, liberar la severa voz critica mental y encontrar la aceptación, la paz y el Amor es la Meditación para superar la Autocritica y la Sobreexigencia.

¿Con qué te quedas?

Coméntamelo abajo. ¡Valoro mucho tus comentarios!

Espero que te haya resultado útil.

Con afecto,

Johannes

P.D.: Una pregunta muy importante aún no hemos contestado aquí era la siguiente: ¿porqué te cuesta concéntrate, cuáles son estas dichosas razones por las cuales no puedes parar la mente?

Da clic para ver el artículo y la respuesta.

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